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Diferencia entre demolición y derribo

A veces existen dudas cuando se habla de demolición derribo en las numerosas obras que se emprenden cada día. Es más, los términos suelen ser interpretados como sinónimos cuando están lejos de serlo, por lo que nos conviene profundizar en ellos para que comprendas cuáles son sus principales diferencias.

Qué es el derribo

Este término es el que se aplica al comienzo de toda actuación que tenga como fin acabar con una estructura construida con anterioridad.

Como puedes comprobar en el diccionario, la acción de derribar es la opuesta a la de construir. Es decir, puede decirse que se está llevando a cabo una intervención para derribar un edificio cuando se deshace lo que ha sido construido con anterioridad.

Dicho de un modo más simple, el derribo es el procedimiento por el cual se echa a tierra un edificio o cualquier otro tipo de estructura. Los medios para realizarlo pueden ser manuales, aunque en este caso solo será efectivo si la intervención se lleva a cabo con estructuras de poca envergadura, o mecánicos si se hace uso de maquinaria pesada.

Podrían emplearse explosivos en esta tarea, aunque lo complicado de su empleo en núcleos urbanos o en cualquier otra zona poblada hace difícil que pueda llevarse a cabo la acción de derribar con ellos de forma habitual.

Cuándo podemos hablar de demolición

Una vez que se ha terminado de derribar una estructura ya construida, explicarte lo que significa el trabajo de demoler es mucho más sencillo.

La demolición no es más que la actuación por la que se deshace algo derribado con anterioridad. Es decir, al echar a tierra un edificio o una estructura, los restos de esta intervención siguen necesitando de esas actuaciones de demolición para poder ser manipulados adecuadamente con la máxima seguridad.

Diferencias importantes

Suponemos que te ha quedado claro que ambos conceptos se refieren a dos fases bien diferenciadas de un mismo trabajo, aunque no siempre tengan que estar presentes ambos. Por ejemplo, puede derribarse un edificio sin necesidad de hacer ninguna demolición o, al contrario, es posible contratar un servicio para demoler elementos estructurales que se encuentren abandonados o que no tengan ya ningún tipo de utilidad.

Además, la acción de demoler tiene una última característica que la hace muy interesante para las empresas. No es otra que la posibilidad de reciclar aquellos materiales de una estructura que sean aprovechables. Los metales de las rejas o las ventanas y otros muchos componentes pueden merecer una segunda vida, convirtiendo así la demolición en una actividad que reduce considerablemente el gasto futuro en materias primas.

En definitiva, ya ves que la demolición y el derribo son acciones complementarias pero no equivalentes; por lo tanto, no debes confundirlas.

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