Skip to content
Carrer Ciència, 1 08850 Gavà
Fibrocemento: cuándo contiene amianto y cómo debe retirarse

Amianto y fibrocemento: riesgos, normativa y gestión técnica en derribos y demoliciones

En el sector de la construcción y, de forma muy específica, en los trabajos de derribo, la correcta comprensión de la relación entre amianto y fibrocemento resulta crítica desde el punto de vista técnico, legal y preventivo. Aunque ambos términos suelen emplearse de manera indistinta en el lenguaje común, en realidad hacen referencia a conceptos distintos, cuya confusión puede derivar en graves riesgos para la salud y en incumplimientos normativos significativos.

En edificios construidos durante gran parte del siglo XX, la presencia conjunta de amianto y fibrocemento es habitual. Por ello, cualquier intervención de demolición debe partir de un análisis riguroso que permita identificar estos materiales y definir una estrategia de actuación segura, especialmente cuando se trata de estructuras antiguas o industriales.

Qué es el amianto: definición técnica

El amianto, también conocido como asbesto, es un mineral fibroso de origen natural que fue ampliamente utilizado por sus propiedades aislantes, ignífugas y mecánicas. Desde un punto de vista técnico, el riesgo del amianto se debe a la liberación de fibras microscópicas cuando el material que lo contiene se manipula, se degrada o se rompe, una situación frecuente en trabajos de derribo.

La peligrosidad del amianto está científicamente demostrada y asociada a enfermedades graves, motivo por el cual su uso está prohibido en España desde 2002.

Qué es el fibrocemento y por qué se asocia al amianto

El fibrocemento es un material compuesto, fabricado a partir de cemento, agua y fibras de refuerzo. Durante décadas, esas fibras fueron fibras de amianto, lo que explica la relación directa entre amianto y fibrocemento en el parque edificatorio existente.

El fibrocemento fue utilizado de forma masiva en:

  • Cubiertas onduladas
  • Bajantes y conducciones
  • Fachadas industriales
  • Depósitos y cerramientos

El fibrocemento actual ya no contiene amianto, pero todo fibrocemento instalado antes de 2002 debe considerarse potencialmente peligroso.

Amianto y fibrocemento: relación técnica real

Desde un enfoque profesional, es fundamental entender que:

  • El amianto es el material peligroso
  • El fibrocemento es el soporte que puede contenerlo

Por tanto, no todo el fibrocemento es peligroso, pero todo fibrocemento antiguo debe tratarse como fibrocemento con amianto, salvo prueba documental o analítica en contra. Esta premisa es básica en la planificación de cualquier derribo técnico.

Riesgos del amianto y fibrocemento en derribos

Durante un derribo, la manipulación de materiales constructivos es inevitable. En este contexto, la presencia de amianto y fibrocemento supone uno de los mayores factores de riesgo, ya que la rotura incontrolada de placas o conducciones puede liberar fibras al ambiente.

Por este motivo, la normativa exige que los elementos con fibrocemento con amianto se retiren de forma controlada antes de iniciar la demolición estructural.

Marco normativo aplicable

La legislación española establece obligaciones muy claras respecto a la gestión de amianto y fibrocemento:

  • Identificación previa de materiales
  • Redacción de un Plan de Trabajo específico
  • Retirada por empresa acreditada
  • Gestión como residuo peligroso

Solo las empresas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA) pueden realizar legalmente estos trabajos.

Importancia del RERA en demolición y derribos

La inscripción en el RERA acredita que la empresa dispone de:

  • Personal formado específicamente
  • Procedimientos validados
  • Equipos de protección homologados
  • Protocolos de descontaminación
  • Trazabilidad completa de residuos

En proyectos donde coinciden amianto y fibrocemento, esta acreditación es imprescindible para garantizar la seguridad y la legalidad del derribo.

Metodología técnica de actuación

En un derribo profesional con presencia de amianto y fibrocemento, la secuencia de trabajo correcta incluye:

Inspección técnica inicial

Detección visual, revisión documental y, si procede, análisis de laboratorio.

Planificación

Redacción del Plan de Trabajo conforme a normativa.

Retirada de fibrocemento con amianto

Desmontaje manual, sin rotura, con técnicas de humectación y confinamiento.

Gestión de residuos

Embalaje, etiquetado y traslado a gestor autorizado.

Derribo estructural

Una vez eliminado el riesgo por amianto y fibrocemento, se ejecuta la demolición.

Deltapunt: especialización y garantía técnica

Deltapunt cuenta con más de 25 años de experiencia en derribos técnicos y está acreditada en el RERA, lo que le permite gestionar de forma integral proyectos donde confluyen amianto y fibrocemento.

Esta especialización aporta:

  • Seguridad jurídica
  • Reducción de riesgos
  • Optimización de plazos
  • Cumplimiento normativo estricto

Consecuencias de una mala gestión

Una incorrecta gestión de amianto y fibrocemento puede implicar:

  • Sanciones muy graves
  • Paralización de obras
  • Responsabilidad civil y penal
  • Riesgos sanitarios
  • Daños reputacionales

Conclusión

La correcta gestión del amianto y fibrocemento es un factor crítico en cualquier derribo de edificios antiguos. Abordarlo con rigor técnico y con una empresa acreditada RERA como Deltapunt no es una opción, sino una obligación legal y profesional. Contacta con nosotros.

Volver arriba